Seguías sin despertar, así que dormiste junto a James, se abrazaban cada vez más fuerte. Deseabas nunca despertar, eras tan feliz en ese lugar. Al día siguiente te sentaste con James y los dos agarraron una cobija y se arroparon, tenían mucho frío, James busco una taza de chocolate caliente para ti, para que te calentaras un poco, le agradeciste con un beso en el cachete, pero el se aprovecho y te robo un beso; tu solo te dejaste llevar por ese beso. Luego el te miro y sonrió, tu hiciste lo mismo, el se sonrojo y te pidió disculpas tu solo le dijiste que no importaba.
Saliste un rato afuera a tomar un poco de aire, te acostaste en la grama, James estaba adentro. Tu solo pensabas en que sería de ti cuando volvieras a la realidad, ¿qué pasaría?, no querías despertar pero debías, no podías aferrarte a James, el solo era parte un sueño, pero no querías dejarlo, nunca te habías sentido así con alguien; seguías pensando y dando vueltas a tu cabeza y llego James se acostó en la grama contigo y te pregunto porque tenías una cara preocupada, se te salió una lágrima, James te rodeo con su brazo, tu solo secaste la lágrima y le dijiste a James que no pasaba nada, James no insistió solo se quedo contigo, tu te paraste y entraste a la cabaña, James volteo pero no hizo nada, comprendió que querías estar sola así que el se quedo afuera.
Te sentaste en un rincón de la cabaña, cerraste los ojos hasta quedarte dormida, estabas tan preocupada de todo lo que podría pasar que despertaste, despertaste a tu realidad, viste el reloj, y eran las 7:00 am ya tenías que estar preparada, recordaste que hoy empezabas en un nuevo colegio, asustada, seguías pensando en James, seguías pensando que sería de ese sueño. Angustiada te arreglaste lo más rápido posible, te fuiste corriendo a la escuela, no querías ir pero debías.
Llegaste a la escuela, muy nerviosa; te recibieron 2 chicas que caminaban cerca y decidieron mostrarte un poco la escuela, sonó la campana y a la hora de ir a clases, en el camino tropezaste con alguien, se cayeron alguno de tus libros, así que te agachaste a recogerlos pero esa persona con la que tropezaste los recogió por ti, te entrego tus libros y te pidió disculpas, cuando viste su cara te diste cuenta que era James; enseguida recordaste cuando te dijo que nunca te dejaría sola, nunca. Estabas tan contenta; él te dio la mano y efectivamente, era James. Le diste la mano y también le dijiste tu nombre, te pidió que si querías acompañarlo a la primera clase, tu dijiste que sí, así que se fueron juntos. No tardaste en darte cuenta, que ya habías hecho un nuevo amigo. c:

No hay comentarios:
Publicar un comentario