Despertaste... Despertaste de aquel sueño, despertaste en una camilla de hospital... Como loca preguntabas el por qué, gritabas hasta que viniera alguien, viste en frente de ti a James diciéndote que no te preocuparas que todo estaría bien, que tú estarías bien, que él también lo estaría... Esto era parte de tu imaginación, de repente James desapareció y llego un doctor desesperado por haber escuchado esos gritos; apenas llegó lo primero que hiciste fue preguntarle que hacías en el hospital de Nashville, el doctor respondió que te habías desmayado y quedaste en estado crítico, lo único que querías era volver a aquel mundo surreal, con el amor de tu vida, el mundo donde esa persona especial era solo tuya, el mundo fuera de todos esos problemas que te rodeaban; tan solo querías gritarle al mundo lo mucho que lo odiabas, pero no podías hacer nada.
Al día siguiente te dieron de alta, y fuiste al café más cerca. No querías regresar a tú casa pero debías. Te tocaba seguir un largo camino... Al llegar te diste cuenta que no había nadie en la casa, en la puerta de la nevera sostenida a un imán había una nota que decía "ya regreso" , subiste a tu cuarto y encontraste en la cama una bolsa de regalo, con un peluche y chocolates adentro, volteaste y atrás estaba James, corriste y lo abrazaste muy emocionados apunto de lo inesperado, James ya no estaba. Te acostaste en la cama, encendiste la TV y había un Top 10 de canciones, empezaste a cantar a todo dar, te sentías libre, sentías que podías olvidar todas esas cosas que no te dejaban vivir. eras feliz. Sentiste que alguien entraba a la casa, bajaste y era tu mamá, te dio un abrazo y un beso y te pregunto que sí nadie te fue a buscar al hospital, y tú respuesta obviamente fue no. Tú madre enojada subió a su cuarto.

Te fuiste a dar vueltas al parque que estaba cerca, no podías dejar de pensar en lo hermoso que era James, lo único que querías era volver a ese sueño. Te sentaste en un banco y empezaste a recordar como llegaste a ese sueño; todo empezó por aquella pelea de tus padres, un golpe desprevenido calló en ti dejándote inconsciente. Comenzaste a llorar y sentías que unos brazos te rodeaban, a pesar de que a tu alrededor no había nadie más sabías que allí estaba James. Ya era de noche, así que volviste a tú casa directamente a dormir. Sin darte cuenta, empezaste a volver a ese mundo surreal...
Despertaste en el piso rodeada por James, sentías un golpe muy fuerte en la cabeza, James te levanto y te llevó a la cama, te trajo una bolsa de hielo. Te sentías tan agradecida con él.
Salieron a dar una vuelta al campo y las montañas, conversaban y conversaban. Mientras caminaban sintieron entre los arbustos algo que se movía, era el mismo animal extraño que habían visto antes, se acercaba poco a poco a ustedes, ustedes solo daban pasos suaves hacía atrás... De repente el animal salto sobre ustedes y rápidamente James agarro un tronco que estaba cerca y empezó a golpear fuertemente al animal, te dijo que corrieras, pero tú no querías dejarlo solo, te decía que estaría bien, pero sabías que algo podía pasar, así que agarraste una piedra que estaba detrás de ti y con todas tus fuerzas se las lanzaste al animal... El animal salió corriendo, huyendo por donde había venido. Corriste a ver como estaba James, tenía unos cuantos rasguños, así que regresaron a la cabaña.
Sacaste un equipo de primeros auxilios, con un poco de alcohol empezaste a curar sus heridas. Subiste la mirada y te fijaste en sus hermosos ojos, el veía como lo curabas, se veían mutuamente hasta que, un impulso logró hacer que se besaran profundamente, dejaron todo de un lado y se abrazaron lo más fuerte posible. Pensaste que más nunca despertarías.