martes, 12 de abril de 2011

Close Your Eyes. Open Your Mind, Not Ready. Part II

Acostada en una cama sin saber que hacer, sin saber como despertar, solo tratando de escapar, quisiste salir de aquella casa pero al momento de pararte James te llamo, no podías hacer más que ir a ver que quería. Él estaba allí sentado en el sofá, quería hablar contigo; que esperas, tal vez para decirte por qué no podías despertar.
Tantos rodeos al comienzo que no hiciste más que decirle que fuera al grano; esto no es un sueño, pero tampoco una realidad, solo estas infiltrada en un pensamiento, estas inconsciente. Tú no hiciste más que salir corriendo al cuarto y encerrarte, no podías creer lo que estaba pasando, querías adivinar que te hacía estar inconsciente.

James corrió hacía el cuarto, a abrazarte y tratar de consolarte. Salieron a caminar por un jardín que estaba cerca, el más bonito de los jardines no era, pero era el lugar perfecto para estar con alguien. Empezabas a sentir cosas hacía James, aunque no lo conocías muy bien, sabías que era una buena persona, sabías que más allá de una cara tan hermosa había esa persona que tanto buscabas. Pensabas que era mejor estar en ese 'sueño' que despertar a la realidad, una triste y dura realidad. James te abrazaba cada vez más, parecía que los dos estuvieran enamorados, pero no podías aferrarte a él, cuando sabías que en algún momento despertarías aunque, te dieras cuenta que no lo podías hacer, sabías que despertarías. 

Empezaron a sentir grandes pasos, la tierra empezó a temblar, no hicieron más que correr hasta llegar a la cabaña, se escondieron en el cuarto, abrazados lo más fuerte posible con la esperanza de que nada sucedería, porque estaban juntos, sentían que el temblor era cada vez más fuerte, no sabían como huir. James se asomó a la ventana y se dio cuenta que había una especie de animal extraño afuera, él no quiso salir, ya que tú le decías que no saliera, que no se arriesgara. Él simplemente te dijo que nunca te dejaría sola, nunca. 

James avisó que tal animal se había ido, pero siguieron encerrados en el cuarto hasta que estuvieran totalmente seguros. Te paraste a asomarte a la ventana, pero no te diste cuenta que el piso estaba un poco inclinado, tu pie derecho se doblo haciéndote caer y golpear tu cabeza contra la mesa de noche, te desmayaste lentamente sin tener conciencia de lo que estaba pasando. No podías abrir los ojos, algo había pasado pero no sabías qué. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Just Listen